martes, 2 de abril de 2013

Temas y...remembranzas

El otro día estuvo en mi oficina mi tocayo Humberto Ramírez, propietario de Librería Ramírez y entre otras cosas, como su amistad con Ernesto Ruffo, salió a relucir el tema de la vez aquella que su tío Raúl Ramírez Funcke cayó a la cárcel aquí en La Paz: esta fue la historia:

“Por alguna razón, ese día no alcancé a leer los periódicos locales por la mañana.

Lo hice hasta el mediodía después de comer. Una nota publicada en la página policíaca de uno de los cotidianos, llamó mi atención: El señor Raúl Ramírez Funcke, había ingresado al CERESO local por no haber pagado la cuenta de un hotel de la localidad.

¡¿El papá del famoso tenista, Raúl Ramírez, en la cárcel?!

Leí con atención la nota. Al concluir, le dije a mi esposa que saldría de la casa un momento y enfilé el auto hacia el hotel que, según la información del caso, había interpuesto la denuncia en contra de don Raúl al no pagar una noche de hospedaje.

¿Qué me impulsó a investigar el asunto? El personaje referido no era familiar cercano, no era amigo ni conocido. Lo que me llevó a conocer a fondo el caso fue ese espíritu de abogado de los pobres que siempre me ha caracterizado.

Sabía sí, que don Raúl fue presidente municipal de Ensenada, B.C. Que ocupó las carteras de secretario estatal de finanzas y director de turismo del gobierno estatal que era muy amigo de Luis Echeverría Alvarez y de otros políticos de viejo cuño, pero no me ligaba nada con él.

Cuando dialogué con el gerente del hotel, este me dijo que ellos no habían levantado ninguna denuncia porque conocían de muchos años a don Raúl y que en realidad 300 pesos no eran gran cosa como para mandarlo a la cárcel y me hizo hincapié en que tal vez en otro hotel donde también se había hospedado en esos días, habrían acudido a las autoridades. Platiqué con el gerente del otro hotel y éste coincidió en su respuesta con el primero: tampoco él había demandado a don Raúl y me dio una pista: “Parece ser que un taxista del que solicitó sus servicios, fue el que lo demandó”.

Dar con el taxista fue toda una odisea pues don Raúl, cuando dialogamos en el CERESO, no recordó nombre, número de taxi ni razón social. Gracias a mi espíritu reporteril, localicé al taxista de marras y le pedí que se desistiera de la denuncia para que don Raúl quedara libre. Me dijo que le adeudaba 650 pesos y un reloj que le había prestado. Al día siguiente, me dediqué a solicitar apoyo de amigos y conocidos que tienen comercios, solicitándoles una aportación económica para pagar la fianza y poder sacar a don Raúl de la cárcel. Hablé con la gente del DIF sobre una fianza que aporta Telmex a personas de escasos recursos, pero eso tarda hasta tres meses. Tenía un pequeño ahorro y pensé en aportarlo para reunir los 3 mil pesos de fianza. Cuando acudí al juzgado ya habían cerrado las oficinas y me dijeron que aunque el día siguiente era sábado, podría hacer el trámite. Cuando llegué al juzgado, me dieron la noticia que dos personas habían liquidado la fianza y que don Raúl salió libre. Con el dinero que reuní, que apenas alcanzaba los 700 pesos, fui con el taxista y le pagué la deuda reclamada. Me preguntó que qué onda con el reloj y le respondí que eso ya no era asunto mío y que por favor se desistiera en el juzgado de la demanda contra don Raúl para que ya no tuviera problemas posteriores.

Ironías de la vida: ese día que don Raúl Ramírez Funcke cayó a la cárcel, el entonces presidente Ernesto Zedillo, condecoraba a Raúl Ramírez hijo, como el Deportista del Siglo en México, dentro de la rama del tenis profesional...

P:D: don Raúl murió el año pasado. Lo encontraron en la arena de una de las playas de Ensenada”.

La lectura es vida, lo demás…es lo de menos…@prodigy.net.mx









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